Tres de diciembre Día Internacional de las personas con discapacidad.

Otro año más seguimos pidiendo lo mismo, integrarnos en la sociedad como cualquier otro ciudadano, porque tenemos deberes pero también derechos.

Estos dos años de pandemia nos han dejado más aislados de lo que estábamos porque ha habido mucho parón y muchas veces cuando necesitábamos atención médica era imposible acudir a ella, o bien porque en el centro de salud o en el hospital no te cogian el teléfono.

Para acceder a consultas nuevas era todavía más complicado debido a que desde el gobierno de la comunidad se dio la orden de que se cerrasen las listas para acceder.

Nunca me ha gustado este día, porque como siempre digo no hay nada que celebrar pero sí mucho por conseguir.

Pero este año me gusta menos todavía porque desde hace un año me dieron una incapacidad permanente, lo que quiere decir que ya no voy a volver a trabajar, siempre renegaba de tener que levantarme pronto y tenerme que desplazar durante una hora y pico hasta mi puesto de trabajo, pero ahora me doy cuenta que aparte de tener un trabajo pues también era la forma de tener contacto con alguien diferente a mi familia y eso ya es muy difícil que lo vuelva a conseguir.

Por eso este año desde aquí lo que reivindicó es una inclusión plena y verdadera para todas las personas con alguna diversidad funcional, cada una en el nivel en el que lo necesite, y con los apoyos que lo necesite. Y ya si me pongo a soñar despierta un poco más que todo sea costeado por el estado y que de una vez por todas las familias más desfavorecidas puedan vivir dignamente como cualquier otro ser humano.

Con un poco de suerte el final del 2022 me traerá una nueva vida llena de nuevas experiencias para el 2023 aunque tenga que pasar las navidades en el hospital Nacional de parapléjicos de Toledo donde como de costumbre el trato es maravilloso, ojalá aprendiesen algo sobre discapacidad en tan solo uno de los hospitales que tenemos en Madrid para poder acudir de forma segura y sin tener que salir de nuestra comunidad.

Día Internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria (TCA)

Ayer se celebró el Día Internacional de la lucha contra los trastornos alimentarios.

Muchas veces éstos pasan inadvertidos ya que muchas veces ven a una niña o mujer muy delgada, o demasiado gruesa, pero nunca se paran a pesar que la mayoría de las veces esas personas no querrían estar como están sino que lo que tienen es un problema de salud llamado trastorno alimenticio.

Hoy es difícil detectarlo a uno mismo ya que nuestra afición prioritaria siempre va a ser la comida ya que nunca vemos el límite de dónde parar a la hora de comer.

Algunas veces buscamos hasta el último céntimo para poder comprar una migaja de comida.

Los trastornos de conducta alimentaria, si son controlados regularmente por un psicólogo o un psiquiatra y con su debida medicación pueden ser controlados muy positivamente, siempre y cuando el paciente ponga de su parte, pero para ésto hace falta lo que venimos pidiendo hace ya algunos meses : una sanidad pública, accesible, universal y de calidad.