Ismael y su historia de amor a los 83

Ismael y su historia de amor a los 83

Ismael, tiene 83 años, él vive con dos de sus tres hijos, Alfredo y Margarita, en una preciosa casa en el barrio de Chamberí. Todas las tardes va a jugar la partida con sus amigos al hogar del jubilado. Allí juega al dominó, las cartas, el bingo… El siempre acostumbra a ir vestido de traje, pero era consciente de que sus hijos siempre le criticaban, porque decían que a esos sitios se tenía que ir de sport. Siempre estaban discutiendo por ello, pero el siempre defendía su postura. Su familia llegó hasta a ir a hablar con el director del centro, el cual les dijo que si Ismael iba limpio y aseado como era el caso, ellos no le iban a prohibir que se vistiera de una manera o de otra. Los familiares amenazaron con cambiarle centro, a lo cual Javier, que así se llamaba el director del centro, les dijo que no tenían nada que hacer ya que la asignación de centros la hacía la Comunidad de Madrid, y lo único que les quedaba era pagar uno privado, y que el supiera no estaban en condiciones de pagar uno. De momento Ismael sólo iba un rato por las tardes a jugar la partida, pero ese centro estaba pensado ya en el día de mañana cuando él no tuviese autonomía y alguien tuviera que atenderle, ya que tenía residencia, centro de día, fisioterapia etc. para los servicios que ahora mismo estaba utilizando no tenía que pagar nada, pero para cuando más adelante necesitase otras cosas tendría todo subvencionado. Javier también les explicó que no podían obligarle a vestirse de una determinada forma, ya que tenía la cabeza en perfectas condiciones, y podría ser perjudicial para el cuidador principal, ya que podrían quitarle los derechos y o bien dárselos a otro familiar o meterle en una residencia. Los hijos de Ismael se miraron entre sí, porque lo que no sabía nadie es que ellos guardaban un secreto, y es que maltrataban psicológicamente al anciano, por lo que si no querían ser descubiertos no les iba a quedar más remedio que cambiar de actitud. Le dijeron a Javier que entendían perfectamente lo que les había explicado, y que a partir de ahora Ismael podría vestir como él quisiera, y que ellos respetarían su decisión. Este les dijo que era lo mejor, ya que, aunque Ismael tuviera avanzada edad él era libre para tener una vida plena. Cuando llegaron a casa lo primero que hicieron fue llamar a su hermano Francisco, y contarle lo que habían hablado con el director del centro. Le pidieron que por favor viniese a su casa, que tenían que hablar sobre su padre urgentemente, y tenían que aprovechar después de comer, cuando él se iba a jugar la partida, así que lo bueno sería que viniera a comer y así le veía un rato y luego se quedaban los tres hablando y así no sospecharía nada. Francisco aceptó, y puntualmente a la 1:30 estaba entrando por la puerta. Su padre se llevó una gran sorpresa al ver que ese día comerían todos juntos, por lo que fue a cambiarse de ropa y a ponerse sus mejores galas. Disfruto mucho de la comida, pero aun así comió muy deprisa, ya que se tenía que ir a jugar su partida, porque lo que nadie sabía es que el sí guardaba un gran secreto, y es que desde hace un año había empezado a ir una simpática abuelita al centro a jugar la partida también, y a pesar de la avanzada edad de los dos ya que ella tiene 87 años, se habían enamorado perdidamente. Esa era la razón por la cual Ismael se arreglaba tanto para ir a jugar, y por la que a pesar del impedimento de su familia él seguía luchando cada día para que nadie le quitara su ilusión. Lo que nadie sabía es que en breve la pareja se iría a vivir juntos a la residencia de la cual dependía el club donde jugaban la partida, y ese día no iba a tardar mucho, ya que estaba programado para dentro de una semana. Esa semana en casa de Ismael parece que las cosas se relajaron un poco, ya que en la reunión que tuvieron sus hijos, acordaron que iban a dejar a su padre un poco más a su aire, al menos de momento, el caos llegó el día en que Ismael se puso a hacer las maletas. Sus familiares le intentaron detener contra viento y marea, pero él les dio una gran lección, y les dijo que el amor no tiene edad, y que no estaba dispuesto a seguir recibiendo su maltrato psicológico lo que le quedaba de vida. Así que se marchaba a ser feliz, y les deseaba todo lo mejor. Así fue como Ismael y Josefina empezaron su historia de amor en la residencia, donde a partir de ahora serían libres, y nunca nadie les volvería a decir lo que tenían que hacer o dejar de hacer, sino que les tratarían con todo el amor del mundo.

Fruto,Bichito,Paco y Bigotes distintos animales y cada uno con una personalidad

Rebeca tenía trece años cuando empieza esta historia. Vivía en el barrio de Arganzuela, en una casa mediana con sus padres Rosa y Ángel. Estaba teniendo una adolescencia difícil debido a que no podía salir de casa sola si no era con sus padres, debido a que su vivienda no estaba adaptada para poder usar una silla eléctrica, tenía una que había usado alguna vez, pero era difícil tan solo salir de casa, así que imaginaos el moverse por la calle, y encima con una silla de las más pequeñas del mercado, que no tenía fuerza para salvar obstáculos, y cuando llovía le dejaba tirada en cuanto se mojaba el mando. No tenía casi amigos, debido a que el instituto lo tenía en Aluche. Nunca había tenido animales, pero un día escribieron de la asociación de Espina Bífida contando que había una exhibición de perros de asistencia en las instalaciones de Fundación Bocalan en Madrid, allí les enseñarían los perros que tenían adiestrados para entregar próximamente. Conocieron a varios perros de los cuales recordaba a una perrita que se llamaba Frutopía, pero como no atienden a nombres largos por lo que la llamaban Fruto. Era una perrita muy buena, en la exhibición se rieron mucho con ella debido a que se equivocó y encendió la luz sin que se lo mandasen, cuando se dio cuenta se dio la vuelta y la volvió a apagar. Al terminar todo Rebeca echo la solicitud para conseguir un perro. A los pocos días o como mucho al mes le llamaron para hacerle una entrevista para ver que perro/a le venia mejor y ¡oh sorpresa le asignaron a Fruto y además se la llevaron a casa! Por fin tendría un animal, su primer perro. Estaba encantada de la vida. Era una perra super cariñosa. Desde el primer momento durmió en la habitación de Rebeca, cosa que le hizo mucha ilusión. Se fueron adaptando muy bien. Todos los días hacían diez o quince minutos de entrenamiento donde hacían todos los ejercicios que ya había aprendido con los entrenadores como abrir la puerta, coger cosas del suelo, abrir cajones o encender la luz. La verdad es que nunca consiguió que hiciese nada fuera del entrenamiento, pero para ella fue un gran apoyo psicológico. Empezó a tener más seguridad en sí misma lo que hizo que empezase a quedarse en casa ella sola con absoluta confianza por primera vez. No abría la puerta a absolutamente a nadie, solo cogía el teléfono, y el estar ella allí le quitaba todos los miedos. Ella le protegía, le daba confianza, le quería, le cuidaba, era su fiel amiga, su compañera, siempre dispuesta a hacerle feliz sin pedir nada a cambio. Era mágico estar con ella. Era lo mejor que tenía. Le enseño a cerrar puertas, pero no conseguí que lo mantuviera ya que lo hacia muy a lo burro y como era muy asustadiza un día al pegar un gran portazo se asusto y lo perdió. También la enseño a cerrar cajones con el morro después de meter algo. Era divertido trabajar con ella, aunque luego no sirviese para nada. Además, era muy lista, aprendía muy rápido e incluso empezó a hacer cosas por su cuenta que había visto que Rebeca no podía realizar y los demás tenían que apoyarle. Un día cuando llegó del instituto comenzó a quitarle la cazadora ella sola tirando de la manga. Como le destrozaba la ropa tuvieron que hablar con los adiestradores para ver como enseñarle a hacerlo despacio y coordinado para que todo saliera bien. Al final lo consiguieron, todo a base de entrenamiento y como siempre las grandes aliadas, las salchichas, que se le daban de premio cuando hacia algo bien. La vida con fruto era muy tranquila. Cuando llegaban siempre les estaba esperando en la puerta, y era bonito ver como la perra era consciente de que con los padres de Rebeca podía tirarse a jugar con ellos sin importar si hacia el bruto y con Rebeca siempre iba con más cuidado, porque sabía que podía hacerle daño o incluso en algunos momentos si alguien no la estaba sujetando se podía llegar a caer, por lo que siempre esperaba en esos casos a que Rebeca estuviera sujeta para empezar los mimos y los juegos con ella. Era espectacular ver esos momentos tan bonitos, cuidados y dulces. Dueña y perra hacían suyos momentos espectaculares donde primaba el cuidado del animal hacia el ser humano, a la que ella sabia que tenia que cuidar y proteger mas que a los demás. Rebeca al tener a fruto se dio cuenta de algo y es que al tener a Fruto consiguió sacar de dentro de su corazón sentimientos hacia el animal que nunca sabía que conseguiría sacar. Le hacia ser mas tierna, mas paciente, y muchas veces mas ingeniosa debido a que sabia que era la responsable de que ella aprendiese cosas nuevas. Pero a la vez Fruto también era la responsable de la muchacha en algunas cosas, debido a que gracias a la perrita Rebeca consiguió quedarse sola un rato en la calle en compañía de su compañera mientras que su padre hacia la compra. Eso fue un gran logro para ella. Lo mas triste era que no había ninguna ley que protegiera a los perros de asistencia, por lo que se tenían que guiar un poco por la ley de los perros guía y lo que más, de la buena voluntad de la gente. Tenían la documentación oficial de perro de asistencia para que les dejaran entrar en todos los sitios y además un peto que la perra tenia que llevar puesto cada vez que salía con su usuaria. Fruto falleció muy mayor de un tumor que la dejo ciega y la provocaba crisis epilépticas y en su último día de vida hizo que se volviese loca. Fue sacrificada para dejar de sufrir. Rebeca se quedo muy triste y hoy después de haber tenido otra perra más y tres hámster rusos que no hay dos animales iguales.

SOS: NOS ESTAN ASESINANDO POR PENSAR Y SER DIFERENTES.

Para los que no me conocéis, mi nombre es Marina, tengo 34 años y desde que nací tengo una lesión medular, espina bífida. Siempre he sido una persona feliz, nunca me he avergonzado de mi discapacidad y desde bien pequeña he intentado integrarme en esta sociedad lo mejor posible. Esto nunca ha sido fácil, debido a que siempre he tenido los colegios e institutos fuera de mi barrio. En el colegio siempre tuve a mi compañera de integración que me hacia la vida imposible debido a que se creía la mejor y me ponía en contra de todo el mundo, aunque siempre tenia a mis fieles defensoras Elena y Carmen, y luego se unió Vanessa, que siempre la plantaban cara cuando se pasaba demasiado. Hoy en día puedo llegar a decir que esto era bullyng y se podía haber denunciado. Cuando terminó la época del colegio en Vallecas decidimos sacarme del programa de integración para poder estar mas cerca del barrio, pero nos lo negaron porque tenia que tener todos los medios de la integración, por consiguiente exigimos que me pusieran enfermera en el instituto nuevo, porque en el colegio mi familia tuvo que llevar un papel firmado por el urólogo diciendo que podía aguantar sin sondarme  durante el horario escolar o si no me quedaba en la calle, aunque eso fuese perjudicial para mí. Después de mucho pelear lo conseguimos, aunque ese año empecé las clases un mes más tarde.

Cuando empiezas en un nuevo sitio, tienes nuevas esperanzas, y eso es lo que tenia yo, pero algo llamado Ministerio de Educación me los trunco, porque al empezar un mes mas tarde los grupitos de amigos ya estaban hechos. Por suerte me aceptaron bastante bien y pude hacer algún amigo. El ultimo año lo hice por diversificación y justo cuando estaba a punto de terminar el curso llego mi tutor de la ONCE y me dijo que porque no dejaba de estudiar y me ponía a vender cupones, yo le dije que no, que quería terminar lo que había empezado.

Al terminar la E.S.O empezó mi gran problema, que estudiar después de la enseñanza obligatoria. Un bachillerato no lo podía hacer porque ya me había costado bastante sacar lo obligatorio como para ponerme con mas nivel. La única opción era un ciclo de grado medio, pero no había ninguno adecuado a mí, por lo que tuve que elegir el que podían adaptarme mejor a mis necesidades, aunque no me gustaba en absoluto. Por suerte lo pude dividir en dos años y me fue más fácil. Aunque empecé las clases un mes mas tarde, esta vez debido a que nos quitaron la ruta escolar, este curso me toco la lotería. Conocí a unas chicas super majas que se convirtieron en mis mejores amigas. Aprendieron a llevar la silla como si fueran mi propia madre. Algunas veces venían a mi barrio a sacarme a la calle a dar una vuelta y lo pasábamos muy bien. En el segundo año del ciclo fue cuando nos cambiamos de casa y al poco tiempo empecé a usar una silla eléctrica. Esto fue un alivio para mí porque podía entrar y salir cuando me daba la gana e incluso aprendí a usar medios de transporte. Al terminar la parte teórica del ciclo me mandaron a trabajar seis meses y fue una odisea porque el autobús que pasaba por mi casa era accesible siempre aunque nunca le funcionaba la rampa, pero el siguiente era accesible uno de cada cinco por lo que me tiraba la vida para llegar. Pero ahí no acababa la cosa y es que cuando llegaba al trabajo tenia una tutora que me ponía a destruir papel y cuando tenia que vaciar el contenedor era mas grande que yo. A todo esto, la tutora del ciclo desde antes de empezar el ciclo tenia el planteamiento de que no me apuntase que no me lo iba a sacar, así que bien empezábamos. En el barrio nuevo todo me va muy bien, tengo un centro comercial muy cerquita, donde todo el mundo me conoce. Últimamente llevo unos años flojos de salud así que la verdad allí me siento muy refugiada. Después del ciclo me puse a buscar trabajo, pero como no salía nada empecé a hacer cursos. Trabaje en la once en servimedia, en otra empresa de la ONCE que no recuerdo el nombre y ahora llevo unos cuantos años en otra, pero casi todos de baja, debido a que mis problemas urológicos se han agravado. Intente aguantar todo lo que pude, pero tenia que ir a trabajar al otro extremo de Madrid y en los medios de transporte me era muy complicado, pero es que encima tenia problemas con la sonda, se me salía en cuanto me movía y cuando un día le pedí ayuda a mi jefa me dijo que ahí se iba a trabajar, no a pedir ayuda, y me subió la pernera del pantalón y me mando al baño, así que ese fue el último día que pise el trabajo.

Me pedí la baja y he intentado que me den la incapacidad, pero dicen que estoy igual que cuando empecé a trabajar, cosa que no es verdad, porque cada vez tengo infecciones mas gordas, debido a que tengo piedras en el riñón. Esto ha hecho que haya estado ingresada muchas veces, y muchas de ellas muy grave.

Para echar las piedras me han tenido que poner una sonda en el riñón que me da problemas cada dos por tres. Además durante estos años padezco de una depresión muy fuerte por la cual he tenido pensamientos de suicidio varias veces, además de estar inflada a medicación.

Actualmente llevo un tiempo militando en un partido donde participo activamente en mi distrital y en varios sectoriales. Desde que entre en el partido siempre he luchado por la integración de las personas con discapacidad, aunque muchas veces ha sido muy difícil, porque aun habiendo dado todo lo que podía y un poco más, siempre se me ha exigido un poco mas por parte de alguna gente no dándose cuenta de que estaba al borde del precipicio y tampoco se ha dado cuenta que cuando he acudido a esa persona para pedir algo ya había agotado todas las opciones que mi corta experiencia sabia. En ningún momento he querido hacer daño, ni saltarme leyes, ni ser mas que nadie, pero le pese a quien le pese tengo el mismo derecho a salir de mi casa que cualquiera y por supuesto que no voy a aceptar un no por respuesta cuando me cortan mi libertad.  No es justo tener que quedarme en mi casa un año entero porque alguien considera que hay cosas mas importantes que un discapacitado tenga libertad.

Desde que estoy con ellos he aprendido a desenvolverme mejor en muchos sentidos y además estoy aprendiendo a ser yo, a luchar por mis derechos, luchar por lo que pienso.

Últimamente desgraciadamente se esta dando una ola de asesinatos. empezamos con los asesinatos por violencia machista, pero también debíamos tener miedo por ser mujer y volver solas a casa, pero es que tampoco podemos amar a quien nos de la gana, porque nos pueden dar una paliza, igual que si eres extranjero, pero es que hoy ha sido Isaac. ¿Y porque? Por el simple hecho de tener TEA, una discapacidad. Sinceramente hoy 16 de julio de 2021 siento miedo de salir a la calle sin que venga un descerebrado y me haga algo por cualquier cosa, porque en pleno siglo XXI ya no tengo derecho a vivir en libertad.

¿UNA NAVIDAD DIFERENTE O UNA FALTA DE INTERÉS POR LOS CUATRO COSTADOS?


Estas navidades están siendo muy diferentes. En el mes de marzo nos atacó un virus bautizado como Coronavirus . Este nos ha afectado a en muchos sentidos durante el año, los colegios estuvieron cerrados mucho tiempo. los padres tuvieron que quedarse con los hijos en casa y en muchas ocasiones fue difícil, ya que estaban los dos trabajando, con lo cual no tenían con quién dejar a su hijo. Si este era ya lo suficiente mayor se le podía dejar solo con el peligro de que no se conectara a las clases o no hiciera los deberes. A menudo el problema se agravaba porque os niños tenían que compartir un dispositivo para poder asistir a clase de diferente curso a la misma hora. Algunos padres se quedaron sin trabajo durante la pandemia, por lo que no podían dar de comer a sus hijos o pagar sus casas, lo que hizo que muchas familias se quedaran en la calle, sin un misero recurso. El gobierno central prohibió los desahucios, pero en muchos casos el político correspondiente se pasó la normativa por el arco del triunfo. Tanto en las residencias de tercera edad como de diversidad funcional empezó a morir gente como chinches y muchas veces por más que retirasen los cuerpos tenían que hacinarlos durante días. Y NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE ponía remedio a esto. A finales de 2020 se comercializaron las primeras vacunas, no es obligatoria ponérsela. pero parece ser que a 4 de enero con todas las que han llegado solo se ha puesto una mínima parte . Llegó Navidad y no contentos con haber tenido ya dos olas del virus todo el mundo se lanzó a las zonas comerciales, a pesar de las peticiones de precaución y prudencia por parte del Gobierno central, a los bares, saltándose el máximo de seis personas por grupo y a menudo sin mascarilla. Un despropósito, culminado por la incitación por parte del alcalde de Madrid  a salir y a hacer cosas. Muchas personas con diversidad funcional, como es mi caso, llevamos metidas en casa desde marzo no solo por ser grupo de alto riesgo, sino porque la operación de arreglo de aceras no ha llegado a las de Carabanchel, que llevan reclamadas desde hace más de un año. , Para salir de mi casa yo tengo que pasar a diario por ellas y si antes era difícil y corría peligro de caer por mala visibilidad, ahora no puedo ni moverme porque se me llena de vaho la mascarilla.  pero sigamos con las cosas mal hechas , Menos mal que llegó el momento de la magia con la venida de los Reyes Magos de Oriente… Ah, no, calla, que se suspendieron las cabalgatas de barrio. ¿Todas? No, en el caso de Villaverde disfrutaron de su cutre cabalgata: un solo coche descapotable (que debió costar una pasta a la Junta Municipal) y tres reyes magos apelotonados. Por seguridad, deseamos que no hubiese casi niños esperando su paso.


Cabalgata Reyes Magos 2021 Villaverde (Madrid)

Quizá por eso el Ayuntamiento de Madrid, encabezado por la concejala de cultura, Andrea Levy, decidió cambiar los pajes reales por “Pajes Rangers”, para garantizar que vuestros hijos entreguen con seguidad la carta a los reyes. Eso si no salen volando con vuestros pequeños rumbo a Oriente.

Se quejaban ustedes de los Reyes Magos de Manuela Carmena, pero aquella alcaldesa al menos trabajaba, mientras que ustedes solo paralizan cosas. Empiecen a dar ya las Tarjetas Monedero y devuelvan la luz a los vecinos de la Cañada Real, arreglen Madrid y déjense de Reyes imaginarios. Si no hay reyes en los distritos no los hay en ninguno, seamos responsables. Y si los hay, que vengan con carrozas, pajes y trajes de calidad, pero sobre todo con responsabilidad.

FELIZ 2021 PARA TODAS LAS PERSONAS

Adiós 2020

Queridos lectores, hoy por fin damos la patada al maldito 2020, donde no ha traído casi nada bueno. Desde marzo llevamos con el coronavirus, lo que me ha obligado a estar casi todo el tiempo en mi casa. La primera parte en el confinamiento me quedé sin médicos gracias a la mala gestión de Ayuso, y nadie me cambiaba la talla por donde hago pis. Menos mal que apareció mi Ángel de la guarda y cuando me tocaba cambiarla me lo arreglaba todo para que me lo hicieran en casa. Aguanté así todo el confinamiento y ya casi al final me tuvieron que ingresar por una infección de orina bastante fuerte y de ahí vinieron otras cuantas infecciones con ingreso. Me mandaron una auto vacuna que por el covid tardaron en dármela un siglo, pero que ha sido el milagro, ya que llevo sin tener infecciones un mes y pico. Además, me han mandado otro líquido que me lo han conseguido que me lo den por el centro de salud para limpiarme la sonda y la vejiga y además me ayuda a prevenir las piedras. Pero es que también me han puesto en lista de espera para operarme y quitarme las piedras. Me estoy sintiendo muy sola, ya que no se prácticamente nada de nadie. Para mi todos los días son igual. En octubre empecé un curso en la asociación labanda, una asociación cultural de mi barrio. Estoy muy contenta, ya que somos una gran familia. Además, el curso es de relato corto y llevaba tiempo queriendo empezar a escribir. Lo estoy disfrutando mucho y aquí tenéis los resultados. Además, hay mucho compañerismo. Estos últimos días del año, aunque muy medicada, he tenido momentos que no me esperaba, donde he vuelto a ver a gente a la que quiero mucho, como son Elena y Carmen, mis mejores amigas del cole. Pase un día súper bonito con ellas y quedamos en vernos pronto.

Por lo demás hoy me pongo a pensar y sí, lo estoy pensando mal, pero mi familia y yo y la gente de mi entorno estamos bien y creo que eso es lo más importante por el momento. Feliz salida y entrada y adiós adiós 2020, pírate ya que no tengo hueco para ti en mi vida.

UN ENCUENTRO INESPERADO, Y CON EL MOGOLLON DE PERIPECIAS

Una mañana del mes de marzo un hombre de unos 40 años se levantó de la cama después de haber pasado no muy buena noche, y es que llevaba dándole vueltas a algo desde la tarde anterior. recogiendo su casa para mudarse a Paris había encontrado algo que se llevaba buscando mínimo 16 años. Si iba a la policía con ello sabía que le iba a traer problemas, pero y que hacía con aquel cuchillo jamonero medio oxidado y ensangrentado. Se paro unos minutos a pensar y ni corto ni perezoso se dispuso a buscar unos guantes para no dejar sus huellas y una bolsa donde poder transportarlo, cuando lo metió en la bolsa con sumo cuidado se dispuso a ir hacia el coche, pero cuando estaba de camino, Martin, que así se llama nuestro protagonista se encontró de sopetón con la hermosa de su vecina Rosa, del susto que se pegó se le cayó la bolsa y al caer se hizo un corte en el lateral de esta, dejando al descubierto lo que había en su interior. Este se apresuró a coger bien todo, pero parece que ya era demasiado tarde, porque estaba claro que Rosa le había visto y se había dado cuanta del bulto que este llevaba consigo. Ella le saludo con una bonita y amable sonrisa, pero para sorpresa de nuestro querido amigo se agacho a ayudarle con el bulto, y este sorprendido se tropezó y cayo al lado del roto de la bolsa. La amable señorita se dispuso a ayudarle a levantarse a lo que él respondió con gritos y manotazos. Rosa se retiró un poco bastante asustada, pero en un segundo Martin se recompuso y se puso en pie. Ya más calmado le pidió perdón a la dama y le explico que no necesitaba ayuda y que había reaccionado así porque tenía fobia a la cercanía de la gente, lo cual esta pareció tragárselo así que se quedó bastante tranquilo. Los chicos cruzaron unas pocas palabras y caballerosamente nuestro chico le dijo a Rosa que se tenía que ir, ya que llevaba un poco de prisa, ella le pregunto que para donde iba a lo que él le contesto que iría hacia el norte de la ciudad a hacer unos papeles, ella le pidió que la acercara a la comisaria a lo que el acepto a regañadientes. Se encaminaron al coche y Martin metió la bolsa en el asiento de adelante junto a él y abrió la puerta trasera para que su vecina subiera. Arranco con decisión y puso dirección a la comisaria lo más rápido que pudo. llegaron en 15 minutos y al bajar Rosa le pregunto si podía esperarla para luego acompañarle a donde el fuera y volver juntos a casa. Dudo un momento, pero pensó que si entraba con ella en la comisaria vería lo que haría y sabría así si esta le denunciaría o no, ya que sospechaba que, aunque de refilón había visto el cuchillo. Pero a la vez pensó que no podía entrar y dejar la prueba del delito sola y expuesta a ser vista, aunque tampoco entrar en la comisaria con la bolsa, por lo que decidió arriesgar y marcharse dejando allí a su vecina y exponiéndose a que le delatara. Arranco el coche no muy convencido, pero siguió con su camino, unos metros más adelante vio una tienda de chinos por lo que pensó en entrar y comprar una bolsa nueva más grande para guardar bolsa con bolsa. Salió corriendo hacia la tienda y por suerte tenían bolsas de tamaño suficiente en la misma puerta así que la cogió rápido y salió hacia el coche, arreglo todo y se dirigió rumbo a la comisaria a recoger a su vecina. Al llegar a la puerta e ir a entrar dio la casualidad de que ella ya salía por lo que no tuvo que dejar demasiado tiempo solo el coche. Esta al verle se sorprendió y le pregunto qué hacia allí, pero no se paró a contestarla y la azuzo hacia el vehículo. Una vez dentro la muchacha le pregunto hacia donde se dirigían a lo que este contesto que, hacia casa de un amigo suyo, que tenía que entregarle unas pertenencias. Ella le pregunto si a su amigo no le importaría que fuera acompañado a lo que él le contesto que no, pero que se preparara para andar mucho porque la casa de su amigo estaba en mitad de un bosque y que ya no había marcha atrás de volver a casa a dejarla ya que se le echaba el tiempo encima. Rosa no puso ningún problema por lo que iniciaron el viaje. Tardaron en llegar unos 20 minutos, en los cuales fueron charlando de diferentes cosas. Al llegar los dos chicos bajaron rápido del coche pues aún tenían un largo camino por recorrer, el único problema es que Rosa no sabía la verdad de donde iban y que en realidad iban a esconder las pruebas del asesinato del abuelo de su vecino, pero no solo eso, sino que a partir de ese momento le esperaban una serie de oscuras y terribles aventuras. Aparcaron el coche bajo unos frondosos árboles, para que así si pasaba un avión no viera el coche desde las alturas y bajaron del coche. Nada más bajar se miraron y el muchacho le indico el camino donde debían ir después de pensar unos segundos. Empezaron a andar, pero solo había vegetación baja por lo que tuvieron que caminar más de lo previsto, Martin se empezó a poner nervioso ya que estaba tardando demasiado en deshacerse del dichoso cuchillo y su acompañante empezaría a sospechar si no lo había hecho ya. Llegaron a un punto en el que ya estaban cansados y ella se empezaba a impacientar. De repente el camino se puso muy complicado ya que para seguir tenían que cruzar un rio con bastante agua, pero es que también estaba lleno de rocas y en su mayoría puntiagudas y peligrosas. Iba a ser muy complicado pasar aquello, pero tenía que seguir, no se podía rendir ahora que ya casi lo había conseguido y después de las peripecias que estaba teniendo que pasar. Los muchachos se miraron, pero decididos se remangaron los pantalones y se cogieron de las manos para pasar el terreno e ir más seguros. Pero había una complicación añadida y era la bolsa, era demasiado grande y contenía algo demasiado peligroso. Cogidos entre sí y despacio empezaron a caminar, en el camino había piedras más grandes que eran medianamente fáciles de sortear, pero también había hoyos y piedras un poco más pequeñas lo que hacía todo mucho más complicado. En los hoyos había pequeños animalitos que te mordían cuando intentabas pasar, así que era complicadísimo andar ni medio paso, ya que a la mínima te tropezabas y caías al suelo. Al empezar a resbalar la bolsa empezó a desteñirse lo que dejó al descubierto la de debajo y lo que es peor el roto. Esto hizo que nuestro chico empezara a correr para no ser descubierto dejando a su compañera atrás, pero este se tropezó y cayó sobre una gran piedra muy puntiaguda, lo que hizo que a Martin se le rompiera la camisa y lo que es peor la bolsa donde llevaba el objeto, el cual empezó a salirse de donde iba guardado, porque había tenido la mala suerte de traspasar las dos telas. Al ver lo que había dentro de la bolsa y que además la sospecha que tenía la muchacha de que había cambiado de sitio de transportar sus pertenencias se empezó a poner muy nerviosa y pensó en marcharse pero este presintió lo que iba a suceder y se adelantó diciéndole que el objeto que llevaba encima no era peligroso y que solo lo llevaba encima porque era un recuerdo familiar e iba a dárselo a un amigo para que se lo barnizara y así se conservara mejor. Esta no se creyó mucho la historia porque el cuchillo parecía estar lleno de sangre, pero no podía escapar en ese momento, así que con gran miedo siguió la ruta. Con gran esfuerzo consiguieron pasar el rio y seguir el camino, y cuál fue su la sorpresa del muchacho que a lo lejos se encontraron con una casa construida de troncos de árbol. Este le hizo pensar a su fiel acompañante que ya habían llegado a la casa de su amigo, donde le darían el cuchillo para que lo barnizara. Esta le pregunto si había que esperar a que lo barnizara o solo dejarlo y se lo devolvería otro día, a lo cual le contesto que solo era dejarlo y volverían a casa, y él lo recogería cuando volviera de Paris. Al llegar a la casa nuestro chico le dijo a Rosa que esperase un momento, tenía que averiguar si la casa estaba habitada o abandonada para saber cómo poder actuar. Nada más empezar a dar una vuelta se encontró con un anciano con el pelo muy largo y una barba muy larga y espesa. Se acerco a él y le pregunto si vivía allí a lo que este le contesto que sí y que era el dueño de ese paraje. Nuestro chico le pregunto qué porque vivía en ese sitio tan solitario, sin posibilidad de atención médica y sin ningún sitio donde poder comprar comida, a lo que el anciano le contesto que, si tenía cosas para alimentarse, él se alimentaba de los animales que cazaba en aquel sitio y cuando se ponía malo el sabia en cada momento que planta tenía que tomar para curarse. Martin se quedó observando a ese hombre tan curioso y a la vez se quedó pensando en qué hacer con el propósito que traía porque ya no era uno su impedimento si no dos los que tenía para deshacerse del objeto que traía al hombro y a parte aquel hombre tan bondadoso era la coartada perfecta para que su vecina se creyera que era el amigo a quien le llevaban la mochila. Pero el problema era que ya serian dos los que sospecharían de él. El hombre solitario le pregunto a Martin que hacia tan solo y con la sola compañía de una mochila por allí y el se quedo parado pensando que decir, ya que ahora tendría que inventarse una segunda historia, pero a la misma vez había un problema y es que estaba su vecina y tenia que concordar con que ese amigable ancianito era a quien habían ido a llevar el cuchillo pero a su misma vez él no se podía enterar o nuestro protagonista se vería en problemas. El joven le explico al hombre que no andaba solo, si no que estaba con una amiga que estaba esperándole mientras el inspeccionaba el terreno y que estaban allí en busca de un amigo pero que le daba la impresión o bien que se habían pedido o de que su amigo ya no vivía allí. El anciano le rogo que fueran a por su amiga mientras le iba contando que el solo vivía allí hace tres años y antes vivía allí un hombre de mediana edad que el mismo paseando por allí un día se encontró muerto. Al encontrarse la casa vacía decidió trasladarse allí y empezar la vida tranquila que siempre había deseado. Al decir esto el joven protagonista lo primero que pensó es en que la historia de aquel anciano se parecía mucho a la suya, ya que también había un fallecido que no se sabía quién lo había matado, pero ¿dónde habría enterrado este abuelo el cuerpo del anterior habitante del bosque?, la historia cada vez se iba liando más y sin ningún motivo ni explicación aparentes. Antes de llegar donde su vecina le pregunto a su nuevo amigo quien le dijo que se llamaba Arturo. Cuando llegaron con su vecina hizo las presentaciones y le conto a ella como se llamaba su nuevo amigo y que llevaba viviendo allí tres años, pero omitió que se encontró a un hombre muerto allí. Parece que su vecina se quedo conforme. El hombre les ofreció pasar noche allí, puesto que había sitio de sobra, a lo que dado que se estaba haciendo de noche ellos accedieron. Nuestro protagonista ya tenia la excusa perfecta para llevar a cabo su plan, o al menos intentarlo. ¿pero que debería hacer si era descubierto por alguno de los otros dos? Debería de trazar un plan lo más rápidamente posible y mantener la mente fría. Cuando llego la hora de acostarse Martín puso la maleta de almohada y sobre esta una sábana doble que Arturo le había dejado, y se hizo el dormido hasta que todo el mundo en la casa se durmió, entonces el con la cabeza muy fría y buen amueblada se levanto y cogió su bolsa y salió de la casa decidido a realizar lo que tenia entre manos. Para ello cogió una pala que encontró en un rincón de la casa, para poder hacer el agujero sin problemas. Empezó a dar vueltas en busca de un lugar adecuado para enterrar el cuchillo y de repente se encontró con un lobo. El animal empezó a atacarle y el empezó a gritar lo que hizo que sus compañeros de piso se alarmaran al escuchar los gritos y salieran en su búsqueda.  Cuando llegaron él ya se había deshecho del lobo, y aun con algunas magulladuras empezó a hacer un hoyo en un sitio algo retirado de la casa.  Lo que nadie imaginaba era que el deshacerse del lobo era que lo había matado, por lo que cuando sus amigos llegaron le encontraron con el lobo metido en el agujero e intentando enterrar el cuchillo en otro agujero contiguo. Los dos se quedaron parados, ya que estaba claro que el lobo lo había matado con los palos que yacían ensangrentados al lado de este, pero ¿de dónde había salido el cuchillo? Todos se miraron entre si con cara de pocos amigos, y a nuestro protagonista le empezó a entrar mas miedo que en toda su vida junta, porque le habían descubierto y ahora tenia que trazar un plan lo más rápido posible, pero que debería hacer. El hombre mayor se asomo a los dos agujeros que el otro hombre había hecho y muy enfadado empezó a gritarle que si no sabia que el lobo en aquella zona era una especie protegida, el le dijo que no sabia nada y que lo sentía, pero que se había sentido atacado y lo había tenido que matar. Arturo cogió un palo con la intención de darle un estacazo a Martín, pero este se adelanto y el golpe se lo dio el, con tan mala suerte que lo mato. Rosa que vio todo salió corriendo, pero Martín la alcanzo y la intento tranquilizar, pero en un descuido de esta cogió uno de los palos de la pelea con el anciano y la pego en toda la nuca y también la mato. Después de los dos asesinatos nuestro protagonista enterró los cuerpos de las dos personas y el animal y después salió de allí con paso ágil hacia su casa donde por fin podría descansar tranquilo tras deshacerse de la prueba que le llevaba torturando tanto tiempo y al fin había encontrado.

Un viaje para ver a la familia con un suceso inesperado entre medias

María y Juan son una entrañable pareja de ancianos que viven en Almuñécar. En primera línea de playa. Ella tiene 73 años y el 80. Son un matrimonio feliz, pero Juan está entrando en un principio de Alzheimer. El matrimonio, tiene una hija que se llama Beatriz. Ella vive en Londres y está casada con Marcos, un famoso locutor de la radio inglesa. Ellos viven en el mismo Londres y tienen una casa enorme. Recientemente acaban de tener un bebé, pero sus abuelos maternos aún no la conocían debido a que tenían miedo a que o los unos o los otros se contagiasen el coronavirus, y eso sería fatal tanto para la bebé como para los ancianos.

María, veía que la enfermedad de su marido cada vez iba avanzando más, y pese al miedo y que tenían tanto ella como su hija, decidió hablar con el médico de su marido para ver si sería bueno que este conociese a su nieta antes de que perdiese la memoria del todo. Al ir a consulta el doctor les dijo que sería muy beneficioso para el anciano ya que podría activar de alguna manera sus neuronas. Pero que deberían de tener muchísima precaución con el lavado de manos, el uso de mascarillas, y sobre todo ventilar muy bien los espacios, ya que tanto la pequeña como Juan eran grupo de riesgo.

Una vez que hablaron con el médico, se pasaron por la agencia de viajes a coger los billetes de avión. Saldrían en dos días. Al llegar a casa la pareja se dispuso a hacer las maletas y en el rato que estuvieron haciéndolas a la mujer le tocó explicarle a su marido dónde y a qué iban varias veces. El domingo a las 10 am cogieron el avión. Durante el viaje nuestro hombre se desorientó un montón y encima su mujer se empezó a encontrar mal. Inmediatamente el vuelo se paró en el aeropuerto más cercano y pusieron a todos los pasajeros en cuarentena. María dio positivo e ingresó en el hospital por su edad. por otra parte, a su marido se le llevaron a una residencia medicalizada, aunque dio negativo, pero necesitaba atención por su patología. Su familia le iba a visitar a la residencia todos los días. La primera vez fue María sola, y fue raro, ya que salvo algún momento de lucidez no conoció a su hija y no hacía más que preguntar por su mujer. A los tres días como vieron que el ingreso de su mujer se alargaba y que la cosa no tenía buena pinta decidieron llevarse a Juan a casa y allí presentarle a su nieta. En lo que hacían el viaje a casa, llamaron del hospital. María no había superado el virus y acababa de morir. Tenían que decírselo su marido, pero no sabían cómo iba a reaccionar. Lo primero que hicieron al llegar a casa fue presentarle a su nieta, no entendía muy bien de dónde había salido aquella preciosa niña, pero estaba encantado con ella.

Cuando le dijeron lo de su mujer parecía aparentemente sereno, pero decidieron que no participaría de los actos. Cuando abrieron el testamento, la hija decidió usar su parte de la herencia en la investigación del Alzheimer y con ayuda de su marido montaron una gran campaña en medios de comunicación. Hicieron rifas de lo que previamente habían hecho los ancianos afectados por Alzheimer en sus talleres y con el dinero recaudado más la aportación que dio el ayuntamiento se construyó un centro grandísimo para la investigación de la enfermedad y a él también acudían los afectados a realizar fisio, terapia ocupacional y un montón de cosas que les venían muy bien para mantener la cabeza activa.

DÍA MUNDIAL DE LA ESPINA BIFIDA E HIDROCEFALIA. 25 DE OCTUBRE

Hoy 25 de octubre es el día mundial de la espina bífida e hidrocefalia, dos enfermedades con las cuales nací pero que no me han hecho ver la vida de diferente forma que el resto de la gente. Esto no es por otra cosa que por la educación que he recibido por mi madre desde que era pequeña. Ella siempre me ha enseñado que tengo que luchar a pesar de las dificultades de la vida, ya que nada te lo dan regalado y cuando realmente deseas algo tienes que pelear por ello como cualquier ser humano, pero afortunadamente o desgraciadamente, según como se mire hay personas que tenemos que luchar un poquito más para llegar a nuestras metas, bien porque nuestras enfermedades nos pongan trabas en el camino o porque la misma sociedad nos las ponga, o incluso nosotros mismos nos llegamos a poner barreras mentales que hacen que nos sea muy difícil continuar con nuestras actividades porque podemos coger miedo al rechazo incluso. Mi vida con estas enfermedades no ha sido fácil pues además tienen asociadas otras enfermedades que dificultan mi día a día como son una hemiplejia izquierda que hace que todo el lado izquierdo de mi cuerpo vaya más lento y esté un poco más atrofiado que el derecho. La verdad es que las hemiplejias son más de la parálisis cerebral y no saben muy bien de donde viene en mi caso, pero como no se puede corregir y me toca convivir con ella pues decidieron no hacerme pruebas para investigar, total, seguiríamos siendo fieles compañeras de viaje. También tengo asociada incontinencia, tanto urinaria como fecal, esto siempre me ha traído más problemas, ya que siempre me han dado apuro los escapes, por miedo a que se rían de mi o al rechazo. Desde que empezaron mis primeros pasos en la enseñanza todo fueron problemas, ya que encontrar un colegio de integración de motóricos era complicado y más cuando él/la alumno/a necesitaba un sondaje cada poco tiempo. No me cogían en ningún sitio ya que nadie me podía sondar, por lo que hubo que conseguir un informe del urólogo que dijera que durante el tiempo que estuviera en el colegio no necesitaba sondarme, solo cambiarme de pañal, aunque eso fuera perjudicial para mí por las infecciones. Otra lucha continua era el tema rehabilitación, si me la daban en el colegio me echaban del hospital, ya que la política del hospital era que todo a los colegios. Mi madre estuvo en una pelea constante para conseguir que estuviese en el hospital hasta los 18. Otro tema con el colegio es que no había de motóricos en todos los barrios, por lo que yo por ejemplo vivía en embajadores y tenía el colegio en Vallecas. Eso hacía que la gente con la que me llevaba bien de clase estuviera lejos de mí y cuando yo saliera al parque a jugar ellos no estuvieran allí, si no otros niños diferentes con otros amigos diferentes, que, aunque me integraban ya tenían su pandilla del colegio ya hecha por lo que era más difícil para mí. Mi madre suplía las carencias de amigos del colegio llevándome también a clases de inglés y de teatro que yo recuerde, donde me relacionaba con niños de mi edad. Cuando llegué al instituto mi madre intentó acercarme al barrio, pero desde educación dijeron que no, ya que debía tener todos los medios de la integración, por lo que exigió que si se me sacaba del barrio fuese con todos los medios, incluyendo enfermera y todo. Esto me hizo empezar el curso un mes más tarde, ya que la enfermera llegó con retraso. Cuando estaba a punto de terminar cuarto de diversificación llego mi tutor de la once y me dijo que porque no dejaba de estudiar y me ponía a vender cupones a lo que yo les dije que no, que para algo estaba luchando por sacarme la eso y lo otro en caso de necesidad se podía hacer después. Seguí haciendo la eso y cuando termine empezó el gran problema por saber que narices hacer con mi vida, ya que un bachillerato por nivel no iba a ser capaz de seguirlo y los ciclos no había ninguno accesible para mí por el tema manipulativo. Al final nos decantamos por gestión administrativa, que con adaptación en mecanografía podría cursarlo sin problemas. Pero los problemas no acababan ahí, yo seguía en un instituto de integración, pero en los ciclos ya no había integración, por lo que por el cupo de plazas de ese año se llenaban las plazas en las rutas y había espacio para todos menos para uno, por lo que todos nos quedamos sin ruta. Empezó ahí una temporada de movilizaciones, ese año volví a empezar las clases tarde, ya que no empecé hasta que no conseguimos ruta.  Ese año yo empecé a usar a días sonda fija por lo que podía salir con mis compañeras a dar una vuelta o incluso había días que me sondaban antes para poder salir. A partir de ahí mi vida cambió para siempre. En el segundo año nos cambiamos de casa y empecé a usar silla eléctrica, lo que me dio más movilidad Cuando terminé el ciclo entre en una residencia. de discapacitados a hacer cursos y a coger más autonomía, no me fue muy bien la experiencia. Después empecé con la búsqueda de trabajo, pero no salía nada así que empecé a hacer cursos y prácticas hasta que en una entrevista me cogieron en Ilunion donde estoy actualmente, aunque estoy de baja desde hace tres años por problemas urológicos y de operaciones. Durante estos tres años prepararme oposiciones, intento fallido y ahora me he dedicado a intentar he empezado unos cursos en una asociación de vecinos. Empecé mi militancia en más Madrid y he creado el sectorial de diversidad funcional donde participo activamente y puedo decir que he conocido a gente que considero amigos e incluso familia.

UNA COMPRA INCOMPRENDIDA Y ARRIESGADA

Hay tiendas un poco peculiares que están regentadas por chinos. La gran mayoría de esas personas no entienden ni papa de castellano, por lo que cuando vas a sus tiendas y les preguntas nunca saben lo que les estas preguntando.

  • Hola, perdone, ¿tiene rotuladores para pizarra blanca?
  • ¿Rotuladore para piza qué?

Así se suelen quedar cuando les preguntas algo, y hay dos opciones posibles de respuesta:

  • Coooooooooooooooooooong

Llaman a su compañero desde la caja a gritos. Este entiende un poco mas de español y supuestamente debería de saber ayudarte mejor.

En muchos casos es así, pero en otros, te tienes que ir sin lo que ibas a buscar.

El otro caso posible, que ya se está haciendo en casi todas sus tiendas es que tienen contratada la mayoría del tiempo a una persona, casi siempre ecuatoriana y en algún caso española, pero que claro se ve obligada a aprender chino para comunicarse con ellos. Además, también será la encargada del trato con los clientes.

  • Merche 看看那边的人想要什么. (escrito)
  • Merche kàn kàn nà biān de rén xiǎng yào shénme. (hablado)
  • Merche mira a ver que quiere ese de ahí.

Una vez recibida la orden, Merche se acercaba a ver qué era lo que quería el cliente mientras que los otros miraban desde la lejanía, hablando alguna cosa en su idioma que por supuesto tu no entiendes y no sabes si se están acordando de tu madre. Cuando la persona que te esta ayudando te deja sol@, ya es lo peor, ya que no solo hablan a gritos mirándote fijamente, si no que encima te persiguen como si les fueras a robar. Dan ganas de no ir a comprarles nada o incluso robar algo.

EL HADA DEL CAUREL, Y UNA LECCION DE HUMILDAD

En el Camino de Santiago trabaja divina Alicia, el hada del Caurel. Su tarea es acercarse a los peregrinos a escucharlos suspirar:

  • ¿Me cruzaré con un amor? A eso he venido. Quiero uno transparente y luminoso.

Pero avanzar en fila como las hormigas dificulta el encuentro de los amantes. Por eso Alicia recorre el camino al revés con su farocleta mirando a los ojos de los solitarios. Sí los tienen anhelantes y respiran con fuerza les pregunta:

  • ¿Cómo te llamas?
  • Martina
  • ¿Buscas un amor de largo recorrido?
  • Sí, la verdad que sí.
  • Pues está cerca, lo he visto en Piedrafita, empapado por la lluvia. Tiene manos de carpintero, y sueños entrecortados.
  • ¿Me dará alegrías?
  • Una detrás de otra. ¿Lo esperaras?
  • En esta roca con mis prismáticos azules.

Oscurece, El hada se despide contenta de Martina. Enciende su faro para guiar a las aves como a los barcos y encontrar viajeros taciturnos en la noche. Cuando iba pasando la noche el hada vio pasar a un chico, con la cara muy triste, lo paró y le miró fijamente a los ojos.

  • Hola, soy Alicia, el hada del Caurel. ¿Dónde vas con esa cara tan triste? ¿buscas un amor de larga duración?
  • Hola Alicia, soy Óscar el príncipe de Huesca y tengo esta cara porque nadie me quiere en mi reino. Y sí, estoy buscando un amor de larga duración.
  • Óscar, si retrocedes un poco te encontrarás a Martina. Pero tienes que cumplir con dos condiciones: darle alegrías e irla a buscar donde ella está. ¿Lo harás?.
  • Lo haré encantado, pero con las pintas que llevo, dudo que ella se fije en mí, aunque le diga que soy un príncipe.
  • Ella tendrá que abrir su corazón, ya que tiene que decidir entre dos personas. Un chico que viene de Piedrafita y tú.
  • Seguro que le escoge a él, llevo días sin ducharme y llevo la ropa toda sucia.
  • El otro chico que se tendrá que batir contigo no está mucho más presentable que tú, así que no te preocupes.
  • Te haré caso y retrocederé hasta encontrar a la chica y veremos a ver qué pasa.

Los dos iniciaron sus respectivos caminos, el hada siguió buscando más viajeros y el muchacho se puso en la búsqueda de la muchacha. Por otra parte, el chico que venía de Piedrafita ya estaba muy cerca de Martina, donde ella le seguía esperando con sus prismáticos, lo que este no sabía es que se encontraría con otro joven y apuesto caballero. De repente el chico que venía de Piedrafita vio a la chica con los prismáticos azules y:

  • Madre mía ahí está la chica de la que me hablo el hada. Es tan bonita. Además, aunque lleve días caminando por aquí va tan bien vestida y yo voy hecho un asco. Me voy a meter detrás de ese arbusto  y sacaré mis mejores galas para así sorprenderla.

El muchacho termino de cambiarse rápidamente y salió en busca de la chica dándole un susto y ésta empezó a gritar. Justo en ese momento el otro chico estaba llegando donde se encontraban los otros dos. Martina se acercó al que acababa de salir de detrás del arbusto y empezó a hablar con él.

  • ¿Quién es usted? ¿Qué hacía detrás de ese arbusto?
  • Soy Sergio y vengo desde Piedrafita buscando un amor de largo recorrido. Alicia el hada me dijo que siguiera mi camino y que en él ella pondría a alguien para encontrarse conmigo ¿me pregunto si serás tú?
  • Yo también me crucé con el hada, en este mismo lugar. Y me dijo que esperase aquí, que estaba en camino un chico que venía de Piedrafita.
  • Ese soy yo. Me estaba cambiando para que me vieras un poco más presentable.

Martina se quedó con la boca abierta de lo presumido qué era. Mientras que veía acercarse al otro muchacho, ella seguía hablando con Sergio, pero miraba con cara de pena la llegada del muchacho. Le pidió a Sergio que esperara un momento y fue corriendo hasta el recién llegado.

  • Hola hermoso y dulce caballero. Soy Martina ¿necesita usted algo?
  • Hola bella dama, vengo buscando a una chica que según el hada del Caurel estaba por aquí y su único requisito es que se le dieran alegrías.
  • Soy yo, pero es raro, ya que ella solo me hablo de aquel muchacho.
  • No me trates de usted por favor, me llamo Óscar. El hada no te hablo de mi porque cuando tú la conociste ella aún no me conocía a mí. Me vio un poco más adelante y  tuve que retroceder un poco.
  • Hola Óscar, soy Martina. Me siento muy alabada de que te hayas dado la vuelta para conocerme.

Martina le pidió con la mano a Óscar Que se acercaran a hablar con el otro chico y así poder conocerlo mejor.

  • Hola de nuevo Sergio, te presento a Óscar. A él también lo manda el hada.
  • Hola Óscar, encantado de conocerte. veo que el Camino de Santiago no se te está haciendo muy fácil, o al menos eso dice tú estado físico y tu forma de vestir, poco adecuado para esta señorita.
  • Hola Sergio, el camino no se me está haciendo complicado y respecto mi estado físico y mi forma de vestir, si estoy así es porque no me preocupo de estar parando cada media hora, si estoy aquí es para lograr hacer el Camino, y sí, mi aseo personal es importante, pero también lo es el terminar el Camino.
  • Disculpa amigo, pero no quise ofenderte. Solo es que se merece lo mejor.
  • Y te aseguro que tendrá lo mejor, pero no creo el que  yo me cambie diez veces de ropa al día afecte mucho.

Los dos chicos se miraron desafiantes, mientras que la chica se mostraba pensativa.

  • Chicos no os peleéis, No merece la pena pelearse y menos por mí que no tengo nada que ofreceros.
  • Eso no es verdad, tú tienes mucho que ofrecer.

Le dijo Óscar. Mientras tanto Sergio miraba la hora en un pequeño reloj que tenía en su muñeca izquierda. Era tarde por lo que:

  • chicos deberíamos de buscar un sitio donde dormir calentitos y dignamente.

Los otros dos se juntaron a hablar un momento:

  • Óscar yo no sé lo que pretende el compañero, pero no me puedo permitir dormir en grandes sitios de lujo. Estoy durmiendo en mi tienda de campaña y solo paro una vez al día en un hotel barato para ducharme y descansar algo.
  • Tranquila yo hago lo mismo, no hay por qué gastarse mucho dinero para hacer las cosas. Mira aquí está mi tienda, es muy calentita y yo creo que no hace falta que montes la tuya, aquí entramos los dos.
  • ¿Pero y sí viene el compañero? Mejor cada uno en la suya .
  • Vamos a hablar con él y ya decidimos.

Martina tomó la palabra:

  • Hola Sergio he estado hablando con el compañero y nos gustaría saber dónde quieres dormir.
  • Me gustaría dormir en un hotelito qué hay a unos quince minutos. Es de tres estrellas.

Los dos chicos se miraron y se retiraron un momento del compañero.

  • Óscar yo no me puedo permitir lo que este chico quiere, yo prefiero dormir en la tienda de campaña y ducharme en una ducha común.
  • Estoy de acuerdo.

Se acercaron a Sergio y le contaron lo que habían estado hablando, a lo que éste no recibió de buen grado.

  • No es tanto dinero, por favor no me dejéis solo.

Óscar y Martina se miraron y dijeron al unísono:

  • tenemos tiendas de campaña así que dormiremos en ellas.

Miraron con tristeza a su compañero y se dispusieron a emprender el rumbo. Encontraron un sitio donde quedarse y:

  • no te preocupes que yo me encargaré de poner la tienda, tú descansa.

Cuando la tienda estuvo lista se metieron en ella dispuestos a dormir, pero se pusieron a hablar.

  • Martina tengo que confesarte algo que espero que no te aleje de mí.
  • Soy el príncipe de Huesca. Tengo grandes posesiones, pero cómo ves no me gustan los lujos. Me gustaría que pasaras un tiempo allí conmigo después del Camino.

Ella acepto encantada.

  • Pero tengo muy poca ropa conmigo.
  • No te preocupes, mis hombres te acompañarán a tu casa para recoger tus cosas y luego regresaréis.
  • Muchas gracias, Óscar eres un amor

Martina y Óscar se dieron ahí su primer beso. Terminaron el Camino de Santiago y ahora viven felices en una casita de Huesca, ya que Óscar abandonó sus tierras y pronto se casaron